Debo dejar claro que no soy experta en fotografía y nunca he pretendido serlo. Para mí la fotografía es un método de liberar las tensiones del diario vivir. Es mi manera de descargar el estrés y, a la vez, es mi manera de conectar con la naturaleza. Además, es mi forma favorita de encontrar paz y felicidad. Sin embargo, en algún momento tuve miedo de mostrar mis fotos. Puedo asegurar que a muchos les pasa lo mismo. Llegamos a pensar que nuestras fotos no son lo suficientemente buenas para que otros las vean. Tememos la opinión que pueda tener alguien que tiene más conocimiento que nosotros en la fotografía. Esto sin contar que somos nuestros peores críticos. Mientras todo ocurre en nuestra mente, la vida y los momentos van pasando. Los vamos perdiendo porque estos no van a regresar. Por lo tanto, debí tirar fotos.
Puede que no te atrevas a tomar fotos porque no te salen como las imaginaste. No obstante, la práctica será la que te lleve a ir mejorando y logrando lo que deseas. Ninguno de los expertos en fotografía que conoces o admiras, nació con ese conocimiento. Fueron muchos días de práctica, errores, fotos fuera de foco y cabezas o colas cortadas. La gran diferencia fue que no se desanimaron. Practicaron, retrataron, se esforzaron, se equivocaron y lo volvieron a intentar.

¿Por qué debí tirar más fotos?
Su perseverancia fue lo que los llevó al lugar donde están hoy. Equivocarse muchas veces, pero volverlo a intentar muchas más, le dió la experiencia para ser considerados “expertos”. Incluso, te aseguro que todos ellos todavía toman fotos “feas” o mal enfocadas. Pero, no se enfocan en los errores, sino que celebran y comparten sus mejores fotos. Todos tenemos fotos buenas y fotos menos buenas. Lo importante es que celebres más las dos o tres buenas, que las decenas de menos buenas que puedas haber sacado ese día.
Practica mucho, no te auto castigues por las fotos “feas”. Utilízalas para evaluar cuál fue el error y cómo puedes mejorar la próxima vez. Mientras tanto, disfruta el proceso, disfruta esa salida con amigos, conoce gente nueva, llénate de energía bonita. Comparte tus conocimientos y aprende de los demás. Hay muchas personas que quisieran llegar a donde tú estás y las circunstancias o el miedo no se lo han permitido. Cada foto es una experiencia y una memoria tuya de un momento que no se va a volver a repetir. Eso nadie te lo puede quitar. Que, en 10, 15 0 20 años no te lamentes diciendo: “Debí tirar más fotos”.


Totalmente de acuerdo, la fotografía de naturaleza tambien es mi terapia y PASIÓN!!!!🙌
¡Muy cierto Rosa!
¡Me encantó! ¡Gracias Awilda!
Gracias a ti por leernos.