En esta ocasión te voy a hablar de otra de nuestras 19 aves endémicas del archipiélago de Puerto Rico. Ahora le tocó el turno a la Reinita Mariposera (Setophaga adelaidae), también llamada Reinita Puertorriqueña. Esta especie fue nombrada en honor a la joven Adelaide Swift. Ella era hija de Robert Swift, quien capturó el primer espécimen para el Smithsonian Institution.
Esta ave, puede medir 12 cm y llega a pesar 7gr. Su parte superior, es decir su espalda, es mayormente gris. Mientras que su pecho y garganta son de color amarillo intenso. La parte inferior de su cola es blanca. Tiene listas superciliares (en el plumaje del rostro) amarillas que se extienden hasta el área de los ojos y fosas nasales (lorum). Bajo cada ojo tiene una media luna blanquecina. La Reinita Mariposera se encuentra principalmente en los bosques secos del sur de Puerto Rico y en los bosques de la Cordillera Central.

Hábitos de la Reinita Mariposera
La Reinita Mariposera se alimenta, principalmente, de insectos que atrapa activamente en las hojas o ramitas. Entre sus presas figuran saltamontes, escarabajos, chinches, orugas y moscas. En ocasiones también come arañas y hasta pequeños anfibios como los coquíes. Es muy común que se integre a bandadas mixtas con otras aves como San Pedritos, vireos y otros parúlidos. Los parúlidos son aves pequeñas, a menudo coloridas y que solo existen en el “Nuevo Mundo”. Los miembros de esta familia suelen ser insectívoros.
Su nido es en forma de copa. Suele construir sus nidos desde 3-20 pies de altura en algún árbol o arbusto. La hembra suele poner de 2 a 4 huevos. Estos son blancos con manchas color marrón.

Canto
En eBird describen su canto de la siguiente manera. “Una serie rápida de notas dulces que se aceleran a medida que el canto progresa antes de volver a disminuir en velocidad hacia el final.” La llamada es un dulce chic ligeramente chirriante y puede cantar en cualquier época del año.
Aunque su estado de conservación es de poco motivo de preocupación, no debemos destruir su hábitat. Puerto Rico es un territorio pequeño y si perdemos una especie no tenemos forma de recuperarla.
Como siempre, te exhorto a que, si tienes fotos de ella, las compartas bajo esta publicación o en tus redes utilizando el #apfona.


En la reserva natural las Cabachuelas se han visto. ¡Es preciosa! Buen escrito que invita a la reflexión.
Saludos Indira, gracias por la información. Usted y yo tenemos una salida pendiente para Las Cabachuelas.
Excelente información.
Muchas gracias por leernos y por sus palabras de apoyo.