Observar y retratar fauna silvestre es un arte. Debes combinar varios factores como paciencia, respeto y conocer el entorno. La observación de animales en su hábitat natural debe ser un ejercicio que no perturbe su comportamiento. Deberás seguir técnicas éticas que puedan garantizar tanto tu seguridad como la de las especies que viven allí. El silencio y la calma son fundamentales. Debes caminar despacio y en el mayor silencio posible. Así, el entorno se va a ir acostumbrando a tu presencia, sin asustar a los animales que viven allí o alterar sus conductas naturales.
El mejor momento es en el amanecer y en el atardecer. La mayoría de los animales tienen mayor actividad en esos horarios. No trates de acercarte demasiado. Utiliza binoculares y para retratar lentes de gran alcance (600 mm), para evitar el estrés de los animales o que vayan a huir. Intégrate al paisaje. Evita ropa de colores muy llamativos o que produzcan ruidos o crujidos al caminar.
Para identificar la presencia de fauna silvestre observa el entorno. Busca huellas, excrementos, restos de comida o marcas en los árboles entre otras cosas. Aunque te sientas tentado de hacerlo, no alimentes a la fauna silvestre. Ya que, con esta acción alteras su dietay hasta podrías causarle alguna enfermedad o hasta la muerte. Los acostumbras a los humanos, lo que será más peligroso para ellos y sus crías. Un animal que pierde su instinto de cazar, en el invierno es casi seguro que muera. Respeta su hábitat.
Consejos esenciales para observar y retratar fauna silvestre

Si encuentras nidos o madrigueras mantente a una distancia segura. No permanezcas mucho tiempo en el lugar. No toques o manipules a las crías. Recoge tu basura y llévatela. Los desechos dejados en esos lugares son una amenaza directa para la fauna silvestre. Atraen plagas que ponen en riesgo su salud y seguridad. Además, de desplazar a la fauna nativa. Tal vez pienses que una cáscara es biodegradable. Sin embargo, en montañas altas, esa cáscara puede tardar de 1 a 2 años en descomponerse. No es abono, es basura. La flora y fauna de un lugar viven en un equilibrio químico exacto. Por esta razón, dejar tus sobras “biodegradables” rompe ese balance en el hábitat. Los entornos marinos son los más vulnerables.
Si vas a observar y retratar fauna silvestre no lleves perros. Su olor y su presencia estresan a la fauna local. Observar la fauna es un ejercicio de paciencia y observación pausada. Por lo tanto, no es una búsqueda rápida para tomar la foto y correr a subirla a las redes sociales. Debes estar dispuesto a estar varias horas en plena naturaleza, esperando el momento adecuado para ver y poder retratar esa especie sin intervenir. Como último consejo, si notas que el animal se siente amenazado o cambia su comportamiento por tu presencia, retírate silenciosamente.

